1. Recibimos el problema o alcance
Comparte ubicación, tipo de inmueble y una descripción breve. Las fotografías generales ayudan cuando pueden tomarse sin riesgo.
Si una falla presenta señales de riesgo, primero se define si el área puede mantenerse fuera de servicio y después se revisa la causa. La recepción de solicitudes opera 24/7 y la disponibilidad de traslado se confirma según ubicación, horario y tipo de emergencia.

Comparte municipio, colonia, tipo de inmueble, qué dejó de funcionar o qué deseas instalar y fotografías generales cuando sea seguro obtenerlas.
Enviar información →Tablero, interruptores y conexiones accesibles relacionados con el síntoma.
Circuito afectado y cargas que estaban funcionando cuando comenzó la falla.
Señales de sobrecarga, conexión floja, corto, falla a tierra, humedad o daño térmico.
Condiciones de alimentación para distinguir una falla interna de un problema anterior al inmueble.
Alcance mínimo necesario para dejar la instalación en una condición segura antes de cualquier reparación adicional.
La prioridad depende de las señales presentes. Un contacto que comienza a oler a quemado, un tablero que se calienta o un breaker que se dispara repetidamente pueden requerir atención aunque el resto de la instalación continúe funcionando. En esos casos, restablecer la energía sin localizar la causa puede ocultar temporalmente el problema.
Cuando solo una habitación o un grupo de contactos pierde energía, se revisa qué circuito los alimenta y qué ocurrió antes de la falla. Si además hay calor, decoloración, ruido, humedad o daño visible, esa información cambia la prioridad y el tipo de revisión.
Para coordinar la visita ayuda compartir municipio, colonia, tipo de inmueble, hora aproximada en que comenzó la falla y qué zonas o equipos están afectados. Si es seguro hacerlo desde una distancia razonable, una fotografía general del tablero o del componente dañado puede ayudar a preparar herramientas y materiales. No es necesario retirar tapas ni acercarse a conductores expuestos para tomar fotografías.
Un interruptor termomagnético puede abrir por distintas causas. Si se rearma una vez y vuelve a dispararse, se deja abierto hasta revisar el circuito. Cambiarlo por uno de mayor amperaje sin comprobar conductores y carga no es una solución segura: la protección debe corresponder al circuito que protege.
Antes de intervenir se distingue si el problema afecta solamente al inmueble, a áreas comunes o también a vecinos. Una pérdida parcial puede relacionarse con un circuito, una conexión, un conductor o un problema de alimentación. La revisión en sitio permite separar esos escenarios antes de sustituir materiales.
Si la corrección es localizada y existen condiciones seguras, se explica el trabajo y los materiales antes de continuar. Cuando aparece daño más amplio, se puede estabilizar el área afectada y proponer una reparación posterior con un alcance definido. El objetivo no es prometer una reparación universal en una sola visita, sino identificar el riesgo y evitar intervenciones improvisadas.
No abras tableros, no toques conductores expuestos y no conectes nuevamente un equipo al punto afectado si existe calor, olor, chispas, humedad o daño visible. Ante fuego, humo intenso, una persona lesionada o un peligro inmediato, aléjate del área y contacta primero a los servicios de emergencia.
El costo no se define únicamente por el nombre del servicio. Cambia con materiales, acceso, recorrido, cantidad de circuitos, estado de la instalación y trabajo necesario. Antes de ampliar el alcance se explica qué se encontró y qué se propone realizar.
Comparte ubicación, tipo de inmueble y una descripción breve. Las fotografías generales ayudan cuando pueden tomarse sin riesgo.
Se confirma el estado real de la instalación y qué parte necesita intervención antes de ampliar el alcance.
Se detallan trabajo, materiales y condiciones relevantes antes de ejecutar cambios adicionales.
Al finalizar se revisa el funcionamiento de la parte intervenida y se indican observaciones o pendientes cuando existan.
Localización de circuitos sin energía, fallas intermitentes, variaciones de voltaje, disparos de protecciones y problemas cuyo origen no es evidente.
Ver servicio →Revisión, reemplazo, ampliación y organización de centros de carga, breakers e interruptores termomagnéticos para circuitos residenciales y comerciales ligeros.
Ver servicio →Un cortocircuito puede provocar disparo de protecciones, chispas, calor u olor a quemado. Identifica señales de riesgo y qué información ayuda a localizar la falla.
Leer guía →Un chispazo puede ser una señal de riesgo, pero no permite confirmar su causa ni decidir una reparación a distancia.
Leer guía →Advertencia: si hay humo, fuego, conductores expuestos o una persona lesionada, aléjate del área, alerta a quienes estén cerca y contacta primero a los servicios de emergencia.
Leer guía →La disponibilidad se confirma según municipio, colonia, horario, distancia y alcance del trabajo.
Una falla con señales de riesgo como olor a quemado, humo, chispas, calentamiento, conductores expuestos o una protección que se dispara repetidamente requiere atención prioritaria.
No. Si vuelve a abrir después de un rearme, déjalo apagado y evita conectar cargas hasta localizar la causa.
La recepción de solicitudes opera las 24 horas. El traslado y tiempo estimado se confirman según ubicación, horario, distancia y tipo de falla.
Municipio, colonia, tipo de inmueble, zonas afectadas, hora de inicio y cualquier señal de calor, olor, ruido, humedad, chispas o daño visible.
Envía tu municipio, colonia y una descripción breve del trabajo. Con esos datos podemos confirmar cobertura y coordinar la revisión.
Envíanos ubicación, fotografías y una breve descripción de la falla.